Albert Hirschman – Biografía, quién es y qué hace | 2021
Albert Hirschman es un economista alemán conocido como pionero de la economía del desarrollo. Desde su trabajo de campo en América Latina destacó la importancia de impulsar proyectos concretos en la sociedad.
Albert Hirschman (1915-2012) nació en Berlín, Alemania. Su vida fue una guerra de colores. Cuando Hitler era joven, llegó al poder y tuvo que mudarse a otra parte. Estudió economía en París, Londres y en Trieste obtuvo un doctorado.
Hirschman no especuló mucho sobre la teoría económica, pero quería comprender las causas de la agitación política y económica europea durante esas décadas. Durante la Segunda Guerra Mundial, se unió a los Aliados para luchar contra los avances fascistas en Europa, convirtiéndose en miembro del ejército estadounidense.
A partir de 1946 estuvo asociado a la Reserva Federal, donde participó en la financiación del Plan Marshall y la reconstrucción europea. En 1952, temiendo las purgas macartistas que se estaban produciendo en la administración pública de Estados Unidos, decidió trasladarse a Colombia con su familia. De 1952 a 1954 se desempeñó como asesor del Consejo Nacional de Planeación y de 1954 a 1956 como asesor económico del gobierno de Bogotá.
Pionero del desarrollo económico
Aunque en los primeros años de la posguerra se publicaron artículos y libros sobre desarrollo económico, la «economía del desarrollo» todavía no era un campo de estudio bien definido. Por tanto, Hirschman será uno de los pioneros en establecer esta disciplina. Su vida y obra en América Latina estimularon su pensamiento innovador y dieron como resultado sus dos obras principales.
Acerca de «Estrategia de desarrollo económico» (1958) señalaron que las zonas desfavorecidas permanecen en el estado, no por la pobreza en sí, sino porque no existen mecanismos para hacer productivos los recursos a su disposición. Esto significa estimular las oportunidades de desarrollo sin explotar. En resumen, una visión a la cima, donde el desarrollo se construye con proyectos de concreto ubicados en la comunidad.
Con «Viaje para el progreso» (1963) y «Proyecto de desarrollo observado» (1967) completará una trilogía en la que narra las aventuras del desarrollo como un viaje hacia un mundo mejor, a través de la formulación e implementación de diferentes políticas económicas en América Latina.
Su experiencia de «trabajo de campo» redirigiría su carrera y lo llevaría a convertirse en profesor en prestigiosas universidades estadounidenses: Yale (1956-1958), Columbia (1958-1964), Harvard (1964-1974) y Princeton (1974-1985, emérito desde entonces). 1985)
Crítica a la experiencia internacional
Albert Hirschman tiene una visión crítica de los expertos internacionales (de organizaciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial). En los países subdesarrollados, se los considera indispensables para la formulación y ejecución de planes de desarrollo. Sin embargo, Hirschman señala que tienen un conocimiento limitado de las circunstancias locales. Desconocen las oportunidades que existen y aún menos se les anima a buscar nuevas alternativas.
Para Hirschman, es necesario considerar y considerar el aspecto microeconómico. Consideró que los proyectos de inversión pública deben involucrar el conocimiento, la experiencia y las expectativas de las comunidades locales; por recordar que la propuesta “técnica” no saldrá como se esperaba, sin la participación y decisión de la ciudadanía.
Un científico social
Durante sus años en América Latina, Hirschman se dio cuenta de otro tipo de racionalidad, que iba más allá de la «racionalidad económica». En su libro «Pasiones e intereses: Los argumentos políticos a favor del capitalismo antes de su victoria « (1977) enfatiza formas alternativas (más humanas y creativas) de pensar acerca de la economía y la política.
Los modelos matemáticos le parecen muy abstractos y mecánicos. En su búsqueda, decidió sumergirse en el comportamiento humano y sumergirse en la filosofía y la psicología. En 1977 publicó «Salida, voz y fidelización» (1977), en el que vinculó Economía y Ciencia Política, abrió el estudio de las respuestas humanas a los cambios en el entorno económico, político y organizacional.
Hasta muy anciano continuó publicando textos en los que abordaba el mundo social de una manera diferente, de manera holística, como los vínculos entre los sistemas económico, político y social.
