Economía forzada
Ahorro forzoso a aquellos asignados a través del poder coercitivo para satisfacer necesidades futuras específicas, que actualmente no utilizan estos recursos para consumo.
El ahorro forzoso es el nombre de un recurso que se debe utilizar para una función o necesidad, generalmente destinado a cubrir las contribuciones a la seguridad social y pensiones. Por ejemplo, las cotizaciones y el seguro social serán parte del ahorro forzoso, porque el Estado o algunas organizaciones están obligados a destinar una parte de los recursos personales para ser donados junto con el seguro social.
La economía forzada puede ser legal o voluntaria, pero con una disponibilidad limitada actual. Entonces, lo que es legal son todos los impuestos (de hecho, la contribución social para tener la pensión pública de mañana) pagados en la nómina, compensación y similares; mientras que el ahorro personal forzoso son productos que son contratados por particulares o terceros para su beneficio. Por ejemplo, un programa de pensiones sería producto de ahorros forzosos, porque se realizan contribuciones para recaudar ingresos futuros. Pero estos fondos no pueden estar disponibles, excepto en circunstancias raras y justificadas, como una situación de vulnerabilidad.
Ejemplo de ahorro forzoso
Otro ejemplo evidente de ahorro forzoso son los sistemas de compensación en algunos países y empresas, que donan parte de su salario al banco, pero no estarán disponibles hasta la jubilación o en caso de despido. Este concepto se conoce como la mochila austriaca.
La característica de este tipo de ahorro es que, si bien el individuo está obligado a realizar una aportación o un tercero lo hace por él, este recurso pertenece a su herencia, nada le quita su bien salvo el rendimiento actual.
El ahorro forzoso se ha difundido en los últimos años como una forma de mejorar las condiciones de ahorradores y trabajadores para que tengan los recursos en el futuro y no se encuentren en una situación de declive. Además, las organizaciones, públicas o privadas, están exentas de tarifas potencialmente altas en casos de retiro anticipado.
En el caso de las pensiones públicas, el ahorro se utiliza cuando la persona se jubila, para obtener una pensión, aunque en la práctica se trata de un sistema solidario donde los trabajadores actualmente financian a personas que ya están fuera del mercado laboral.
